sociedad activa
Se dice de aquellos lugares cuyos habitantes presentan un mayor grado de actividad física. Aunque practicar actividad física es algo voluntario, también puede ser inducido por el sistema de movilidad de la ciudad gracias a un elevado grado de caminabilidad y a la implementación de restricciones al tráfico motorizado, lo que implica caminar más o utilizar la bici; por tanto, podemos afirmar que la dimensión peatonal de una ciudad ayuda a mantener una actividad física más frecuente.
También está demostrado que practicar ejercicio físico en el espacio público, fuera de recintos cerrados, contribuye de manera decisiva a generar sociedades activas, ya que ofrece una imagen pública capaz de “contagiar” a cualquier persona, incluso a aquellas poco motivadas por la actividad física, que nunca se adentrarían en un gimnasio o en una pista deportiva. Para ello, además de favorecer la caminabilidad se pueden disponer infraestructuras deportivas de uso informal en el espacio público, siendo tan importante contar con estos equipamientos como estimular su utilización con políticas de dinamización de la actividad física.
Esta corriente de integración de la actividad física en el espacio público y en los estilos de vida saludables se resume bien en uno de sus principales eslóganes: “la calle es tu gimnasio”.